OTRO VANIA PARA CHÉJOV
“El hallazgo y la originalidad que Savignone le imprimió a Un Vania, fiel a la historia y a los parlamentos, residen en el ritmo constante de esta puesta… Esta versión está plagada de buenas ideas: las luces y los juegos que con ellas se realizan, la musicalización, el vestuario … la decisión de Savignone de utilizar a un muñeco, y no a un actor, para recrear la presencia física de Serebriakov, el mediocre profesor… la utilización del espacio escenográfico, que por sus características es una caja rectangular de mayor profundidad que ancho, haciendo además difícil el ingreso y salida de los personajes. Sin embargo, se ideó una escenografía con escasos elementos, que permite que la acción transcurra por momentos en varios planos.” Laura Ventura.
La Nación
OTRO LENGUAJE TEATRAL PARA CHÉJOV
“La versión de Tío Vania de Savignone sobresale por su innovación y creatividad… Se desprende claramente de esta intensa creación que es resultado de muchísimo trabajo de investigación, del erotismo que despiertan la búsqueda y el descubrimiento, de pasión en el teatro en la mejor tradición del teatro independiente, resultado además de una "filosofía de trabajo" construida grupalmente… una reescritura escénica muy original e innovadora, que no pretende repetir los estereotipos ni lugares comunes con que Chéjov suele ser representado… En suma, Savignone y equipo consiguen en Un Vania potenciar al extremo los atributos chejovianos y construyen un acontecimiento de escena frente al que el espectador no quedará indiferente.” Jorge Dubatti.
Tiempo Argentino
UN REVOLUCIONARIO EN ESCENA
“Marcelo Savignone, el director de Un Vania, lo sabe. Y lejos de quedarse en la superficie del texto, construye una puesta en escena que nada tiene que ver con el tan mentado tedio chejoviano. Más bien lo contrario. Desde la primera escena hasta la última le imprime al espectáculo un ritmo alucinante…entre los grandes aciertos de la realización figura el que uno de los papeles centrales está representado por un muñeco… Su puesta en escena sólo en apariencia puede resultar anti chejoviana. Contó, es cierto, con un grupo de admirables intérpretes.” Osvaldo Quiroga.
Télam
LA MAGIA DEL TEATRO
“Marcelo Savignone encuentra la magia del teatro y nos la muestra con dinamismo y encanto. Para ver con los sentidos a flor de piel... Ver Un Vania es activar los latidos del corazón, acercarse al fuego en donde arden estos personajes. Dotado de una gran dosis de poesía y un sentido puro del absurdo, logró concebir esta pequeña obra de arte… Hay una frustración muy argentina en Un Vania, tragicómica, discepoleana.” MGC.
Planeando sobre BUE
SELLO DE ARTE
“Savignone vive Un Vania travieso, obsesivo, divertido tremendamente emocional muy bien secundado por sus compañeros de elenco…lleno de momentos de absoluta belleza visual, poesía en movimiento y danza de la expresión.” Óscar Giménez.
Cine y arte global
BAÚL REBOSANTE
“…Anoche me pasó lo mejor, encontré un baúl rebosante. Fui a ver “Un Vania” de Marcelo Savignone. Riesgo (mejor audacia, por qué no), idoneidad, inteligencia para recrear un Chejov al cual se le hace, creo, un fantástico homenaje. Como calificó alguien muy cercano a mí: un Chejov discepoliano. No suelo recomendar espectáculos, porque no soy ninguna autoridad y por respeto a todos los que traspiran sus proyectos y al no nombrarlos, pareciera que yo actúo en desmedro de sus trabajos, pero en este caso, en el caso de “Un Vania” de Savignone, me resulta inevitable. ¡Vayan, por favor!” Roberto Perinelli.
LOS MONÓLOGOS DE VANIA CONMUEVEN POR SU SENSATEZ Y SINCERIDAD
“Savignone realiza una impecable puesta en escena, con una escenografía variopinta y dinámica, donde no sólo se mueven los personajes sino también los objetos. A su vez, la música resulta un complemento novedoso pues otorga más energía y dinamismo a las diversas escenas de la obra. Asimismo, de gran acierto es para el personaje de Serebriakov la elección de un maniquí, el cual opera como metáfora de un hombre que –a través del silencio- controla y violenta las voces y griteríos de esa casa. En Un Vania ese artículo indefinido demuestra hasta qué punto Vania podemos ser cualquiera de nosotros, plagados de cordura y de desborde a la vez, de ahí la vigencia de este clásico que Savignone ha sabido comprender y reelaborar.” Mª Belen Mitta.
Espectáculos de acá
CHÉJOV NOT DEAD
“…corridas y coreografías incorporan una dimensión lúdica que da cuenta de la evasión constante de estos personajes frente a sus problemas. De la misma forma, logra llevar al teatro el montaje plano-contraplano, elemento típico de la estructura cinematográfica, al invertir o, mejor dicho, rotar posicionalmente la acción, mostrando así una situación desde diferentes puntos de vista. Pero por mucha actualidad a nivel estructural, poner en escena un clásico siempre conlleva un peligro: la mera recitación del texto. Un Vania sortea cómodamente esta dificultad con una fórmula netamente teatral: “pasar por el cuerpo”. Bettina Girotti.
GEOteatral
VORÁGINE DE SENTIMIENTOS
“En la arriesgada, acertada y contemporánea relectura de Savignone se mantiene la estética de la obra original en cuanto a la escenografía y los vestuarios de época y le agrega un contenido fundamental: vorágine. Todo elemento se mueve en función de la palabra, mesas, sillas, puertas, lámparas. Los personajes están constantemente estimulados por los verbos agregándole a éstos un sentimiento inequívoco, sus movimientos son precisos, decisivos, imprescindibles para construir el verdadero sentido del mensaje.” Guillermina Gándola.
Ruleta china
ENTRE LA LOCURA Y LA CORDURA
“Las actuaciones destacadas están en las labores de Luciano Cohen, Merceditas Elordi y del propio padre de la ‘criatura chejoviana’ don Marcelo Savignone. Los rubros técnicos impecables, vestuario, escenografía, iluminación y la musicalización conforman un combo casi cinematográfico para ese exquisito despliegue escénico que creó Savignone para su Un Vania. Recomendable ejercicio intelectual que, a manera de juego teatral introduce al espectador a ese maravilloso mundo pleno de riqueza del dramaturgo ruso Antón Chéjov”. Charly Borja.
Descongelandomentes
SI NO HAY JUEGO, NO HAY TEATRO
“la adaptación de Savignone apuesta a darle una vuelta de tuerca a la letra original que cuenta la historia de seis personajes aferrados a una existencia infeliz de la que no se hacen cargo y, por eso, culpan a los demás. La miseria y el grotesco de esos personajes chejovianos presuntamente grises, se combinarán en escena con elementos oníricos y lúdicos para mostrar todo aquello que pudieron hacer para mejorar su existencia, pero no hicieron.” Daniela Rovina.
Página 12
SI DOS ESPECTADORES ABREN SU CABEZA, YA SE GANÓ UNA BATALLA
“Es una profesión que viene de años, que ha surgido por una necesidad de la sociedad y está bueno que la sociedad lo siga necesitando. La forma de seguirlo necesitando es un teatro que refiera al pensamiento, a la catarsis y al sentido trágico. Sin dudas en su Vania, se encuentra todo eso, porque ya se sabe, los cuentos del tío son terribles pero nos enseñan a estar alertas, casi como la ficción, casi como el teatro.” Juan Crespo.
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